¿Cuáles son las técnicas de estudio más efectivas?

técnicas de estudio más efectivas

En la vida de un estudiante, rara vez hay una semana sin sorpresas en forma de pruebas, presentaciones, trabajos en equipo, proyectos, etc. Constantemente tienes que aprender algo y consolidar dicho conocimiento.

Seguramente a menudo te has preguntado si podría haber algo más aburrido que estudiar detenidamente uno, dos o tres libros por horas. Sin embargo, el aprendizaje NO necesita ser lento y tedioso. En este artículo, te diremos cómo aprender de manera rápida y efectiva gracias a algunas técnicas de estudio.

Entonces, ¿cómo aprender de forma efectiva?

La actitud correcta es casi tan importante como el aprendizaje en sí mismo. Esto es lo que importa cuando queremos aprender más rápido y de manera más efectiva:

Motivación: Antes de empezar a aprender, piensa por qué lo estás haciendo: te importa una buena nota en una materia específica, tienes un examen por delante, vas al campo de estudio de tus sueños y el conocimiento en un campo determinado te será muy útil… Imagina cómo te sentirás cuando alcances tu meta. Genial, ¿no? Recuerda esta imagen cada vez que pierdas tu entusiasmo por aprender. Un buen estado de ánimo aumenta la eficiencia de nuestra mente, mejora la capacidad de pensar y analizar.

Concéntrate, prepara tu lugar de trabajo: cuida la comodidad, retira los objetos que puedan distraerte, apaga tu teléfono y computadora si no los necesitas mientras estudia. Reserva tiempo para aprender y concéntrate.

Facilidad interior: incluso si comienzas a aprender demasiado tarde, no entres en pánico porque no tienes suficiente tiempo. Definitivamente esto no será de ayuda. Para calmarte, acuéstate por un rato, respira profundamente tres veces o imagina que está en un lugar agradable donde se siente seguro.

Técnicas de estudio efectivas

En primer lugar, no estudies en el último minuto y no se siente sobre un libro durante horas. No ayudará. Recuerda que tu cerebro recuerda más si estudias más a menudo y más corto que si estudias durante muchas horas, y justo antes de la prueba. Entonces, ¿cómo aprender y memorizar rápidamente? Y especialmente, ¿cómo aprender mucho material en poco tiempo?

Cuanto antes empieces a aprender, mejor. Será más fácil recordar el material dividido en partes más pequeñas. Si esto no es posible, ponte a trabajar al menos dos días antes de la prueba para tener tiempo de corregir errores o cubrir temas inesperados.

Una excelente técnica es la de estudiar temas individuales en ciclos cortos de 15-20 minutos y toma descansos entre ellos. Los científicos opinan que el cerebro humano se aburre cuando trata el mismo tema durante mucho tiempo. Proporciónale diversidad: usa el descanso para resolver un problema matemático o para repasar el vocabulario en inglés. Un cambio de este tipo afectará positivamente la efectividad del aprendizaje y mejorará tu memoria. Se ha demostrado que cuando tratamos varios temas al mismo tiempo, trabajamos de manera más eficiente que si tratamos solo uno por un periodo más largo.

Para aprender algo rápidamente, debes repetir a menudo, porque se ha demostrado que una persona comienza a olvidar ya desde la primera hora después de una prueba. Para evitar que esto suceda, comienza cada ciclo subsiguiente con una repetición de lo que aprendió en el anterior.

Planifica una repetición más grande para el día siguiente. Por la noche, cuando te duermes, tu cerebro resolverá la nueva información y por la mañana te sorprenderá positivamente lo mucho que puedes recordar.

Aprende en momentos en que la mente es más eficiente, como después del desayuno, lo que le dará a tu cerebro la energía que necesita para trabajar, o después de una caminata. No lo hagas «hambriento» inmediatamente después de despertarte, tras una cena abundante, después de lo cual es natural sentirse somnoliento, o por la noche, cuando estás cansado y cómodamente acostado. En esos momentos, el aprendizaje será ineficaz. Tendrás que dedicar la mayor parte de tu energía a combatir las necesidades de tu cuerpo: hambre o somnolencia.

Es cierto queun lugar de estudio ordenado es muy importante, pero si deseas que tu cerebro haga un esfuerzo más intenso, haz un cambio de lugar (después de todo, ¡odia el aburrimiento!). Estudia en el parque, en el sofá, en la biblioteca… El efecto será mejor que si estuvieras aprendiendo en un solo lugar todo el tiempo

Por su parte, leer lo mismo una y otra vez rara vez funciona, y también lleva mucho tiempo. El cerebro se aburre la primera vez, y luego solo empeora. Después de unas horas de esfuerzo, puedes tener la impresión de que no has aprendido nada. ¡No te preocupes! Existen otras técnicas de estudio efectivas. Por ejemplo:

Crear mapas mentales:

esta es una forma gráfica de presentar el contenido más importante que te permite recordarlo mejor. Requiere la clasificación de la información y el rechazo de todo lo superfluo. En el centro del mapa, coloca palabras clave que inmediatamente llamen tu atención. Marca con flechas las conexiones entre diferentes fenómenos y conceptos.

De esta forma puedes entender bien estas relaciones, y entenderlas hace que sea más fácil para ti recordar. Escribe elementos más importantes con letras más grandes, menos importantes, con los más pequeños, también usa colores. Todo esto hará que incluso el tema más aburrido presentado de esta manera se convierta en aprendizaje efectivo.

Preste atención a los elementos resaltados

Como por ejemplo: tablas, gráficos, leyendas debajo de las fotos, fragmentos en negrita en el texto y más. A menudo todo esto suele contener información más importante que puedes pasar por alto si te centras solo en el texto sólido. También son muy útiles durante las repeticiones.

Recuerda que los libros son puna excelente opción

En este caso, puedes subrayar y tomar notas en los márgenes. Cuando vuelvas a mirar el libro de texto, no tendrás que leer todo el tema para repetirlo. Solo mira a través de tus propias notas. Seguramente recordarás inmediatamente tus asociaciones y la información que las desencadenó.

Utilizar técnicas de mnemotecnia

Es decir, técnicas que apoyen la memorización. No solo desarrollan la memoria, sino que ayudan a asimilar los mensajes de forma permanente.

La mnemotecnia es un proceso cognitivo que nos permite relacionar “a” con “b”. Por ejemplo, si en un libro subrayamos todo lo que tenga que ver con determinado tema con el color azul, probablemente terminemos relacionándolos y, más tarde, los recordaremos de forma conjunta.

Por Carlos Zavaleta

Soy un periodista peruano de 35 años nacido en Lima. Licenciado en Periodismo por la Universidad San Marcos. He trabajado como redactor en el periódico digital “El Diario” durante 10 años y como editor en jefe del periódico digital “La Verdad” durante 5 años. Actualmente trabajo como corresponsal en el extranjero para la revista digital “Sigamos Aprendiendo”.

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